Archivo de Febrero de 2008

Baja el dólar: ¿Ganamos o perdemos?

Viernes, 29 de Febrero de 2008

En los últimos días, el valor del dólar se ha acercado a los $450,  lo que no ocurría desde hace una década. Este bajo valor de la moneda americana genera ganadores y perdedores. Entre los primeros están los consumidores, ya que gran parte de los productos que se consumen en Chile son de origen importado, por lo cual el producto se abarata y es posible planificar un mayor volumen de ventas. Es decir, si usted se dedica a la venta de productos importados debería reproyectar sus ventas, ya que se producirá un incremento en los pedidos. Igual cosa ha ocurrido con la compra de servicios en el exterior, es decir turismo,  ya se ha vendido gran parte de los programas de Semana Santa.

 

Por el lado de las pérdidas se incluyen en primer lugar a los exportadores, sobre todo  aquellos que envían sus productos a Estados Unidos y que tienen un gran porcentaje de sus costos en pesos chilenos. Un ejemplo de este tipo de empresa es la agroindustria y de allí los reclamos que han realizado en los últimos meses. Un segundo perjudicado es el empresario chileno que compite con productos importados, ya que los productos foráneos llegan a un precio más bajo y le obligan a bajar el precio de lo producido localmente. En el caso de los grandes exportadores, como la minería o celulosa, no hay un efecto significativo, ya que en ese tipo de compañías es mucho más relevante el precio del producto y en ambos ejemplos se mantiene aún sumamente alto.
 

No es claro aún si el valor del dólar puede bajar más, ya que el precio del cobre ha alcanzado valores que superan largamente todo lo pronosticado, por lo cual podría bajar nuevamente.  Ante esto no creo que el Banco Central haga algo, ya que de hacerlo sólo tendría efecto en el corto plazo y luego el dólar volvería a caer. Sí creo, en cambio, que el Ministerio de Hacienda podría hacer bastante y es probable que anuncie una serie de medidas para mitigar el efecto negativo sobre los afectados. Entre esas medidas debería contemplarse una baja de impuestos que alivie la situación del productor, eliminando por ejemplo el impuesto al crédito o diferenciando el impuesto a la renta de las empresas según el uso de las utilidades, privilegiando así la reinversión de las mismas.
 

En conclusión, el dólar barato nos puede acompañar algún tiempo más y para los perjudicados es necesario tomar medidas, para así evitar un daño que después sea mucho más difícil de reparar.