Situación en Estados Unidos y su posible efecto en las Pymes Chilenas
Las caídas observadas en la bolsa de Nueva York se deben exclusivamente al aumento de clientes que no han podido pagar sus compromisos hipotecarios. En los últimos años hubo un boom inmobiliario en Estados Unidos y varias empresas le prestaron dinero a clientes que eran bastante riesgosos. Esos créditos se denominan “subprime” y en la actualidad hay cerca de un 20% de ellos que son incobrables. Algunas de las empresas inmobiliarias han quebrado y otras tienen dificultad para sobrevivir. Más preocupados aún están aquellos que les prestaron dinero a esas empresas para que a su vez financiaran las hipotecas, ya que al quebrar las inmobiliarias no se puede recuperar lo invertido. En el mercado financiero ya se han observado los efectos y es así como en el caso de Citigroup, el valor de su acción ha caído en 29% desde principios de octubre, mientras que la de Merrill Lynch lo ha hecho en 25%. Esta sustancial caída implicó el despido de los gerentes generales de ambas compañías dada la subestimación que se había realizado originalmente sobre las millonarias perdidas que están apareciendo cada día.
Así, hay una pérdida provocada por estos dineros prestados que no se podrán recuperar y en estos momentos, se está repartiendo las pérdidas entre los diferentes inversionistas. El efecto de ello sobre la economía mundial podría ser significativo y así lo ha percibido el mercado, por lo cual debería ser motivo de alerta para los chilenos en el sentido que esto fuera el inicio de una reducción del crecimiento mundial.
Ahora bien, usted que tiene su empresa podría parecerle que esto no tiene mucha importancia para su negocio, pero nuestra economía depende en cerca de un 70% del comercio con el resto del mundo, lo que hace que a pesar de que usted se siente lejano de este fenómeno mundial puede terminar finalmente siendo afectado. Si esta crisis se agrava, la economía mundial reducirá su crecimiento y con ello bajará también el nuestro. Esto significa que la tasa de desocupación puede comenzar a subir y con ello se reduce los clientes que usted tiene. Si además usted vende a crédito podría tener más dificultades para cobrar. Así, la mejor recomendación es la prudencia, revise las deudas que tiene y trate de reducir paulatinamente sus compromisos de manera tal que si el 2008 resulta ser un año más complicado, usted pueda afrontarlo de mejor manera.